Las nuevas tecnologías en minería generarán puestos de trabajo y requerirán la reconversión de roles existentes. Se estima que 140 perfiles laborales deberán adaptarse en sectores como la minería del cobre, litio y nitratos de yodo.
El “Estudio de demanda de perfiles 4.0 en Minería”, realizado por Impulsa 4.0, un programa formativo-laboral de la Corporación Clúster Minero de la región de Antofagasta y la Alianza CCM-Eleva, estima que de los 12.500 trabajadores que requeriría la minería en la próxima década, al menos 2.500 corresponderán a perfiles que requerirán mayores competencias tecnológicas y habilidades transversales.
Sobre la investigación presentada el pasado 26 de marzo en el seminario “Navegando hacia el Futuro Laboral con Tecnología”, Cecilia Meléndez, gerente de Impulsa 4.0, explicó a El Mercurio que la integración de la automatización y la inteligencia artificial (IA) no significa necesariamente la eliminación de empleos, sino su transformación.
Reconversión laboral: IA y automatización
Meléndez precisó que las nuevas tecnologías en minería generarán puestos de trabajo y requerirán la reconversión de roles existentes. Se estima que el mayor impacto se dará en sectores como la minería del cobre, litio y nitratos de yodo, donde 140 perfiles ocupacionales deberán adaptarse a las nuevas exigencias del futuro.
Los nuevos roles laborales que podrían surgir con la implementación de las tecnologías avanzadas en la industria están en línea con los perfiles que han puesto a disposición ChileValora y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, en el marco del proceso transversal de IA.
Mientras, por su parte, el sector minero ha definido escalas de formación de capital humano en dos rutas formativo-laborales de la industria 4.0, 10 nuevos perfiles laborales y 29 unidades de competencias laborales.
Protagonismo de las habilidades transversales
La encargada del programa también sostuvo que las habilidades técnicas ya no son las únicas determinantes en el sector. El estudio enfatiza que las denominadas habilidades transversales o del siglo XXI juegan un rol esencial en la adaptabilidad de los trabajadores.
De este modo, el pensamiento crítico y el análisis, la resolución de problemas, la autodeterminación, el aprendizaje activo, la resiliencia, la tolerancia al estrés y la flexibilidad se vuelven “fundamentales para que los trabajadores puedan enfrentar los nuevos escenarios laborales donde la tecnología es la protagonista”, aseguró la ejecutiva.
Formación colaborativa para minería del futuro
La gerente de Impulsa 4.0 subrayó que la adaptación de los trabajadores a la minería 4.0 no sería posible sin la colaboración entre el sector formativo, la industria y las redes locales.
En este contexto, se han diseñado programas educativos específicos que buscan dotar a los trabajadores regionales de las competencias necesarias para la transformación tecnológica del sector.
Estas estrategias formativas en coordinación con el Gobierno Regional, la Corporación Clúster Minero de Antofagasta y diversas instituciones educativas, incluyen el fortalecimiento de la infraestructura tecnológica, la capacitación de docentes y equipos directivos, y la promoción de habilidades clave para enfrentar los nuevos desafíos de la industria minera.



