Líderes globales de la industria advierten que la riqueza geológica de la región ya no es suficiente; el éxito del sector dependerá de la capacidad de reducir la burocracia, dar certeza a los inversionistas y acelerar el descubrimiento de nuevos recursos.
La jornada inaugural de CESCO Week Santiago 2026 ha dejado una conclusión clara, el futuro de la minería en Chile y Latinoamérica ya no depende exclusivamente de la riqueza geológica, sino de la capacidad institucional para transformar esos recursos en proyectos concretos. A través del Foro de Exploraciones y el Seminario de Excelencia en la Gestión Minera, líderes de la industria y autoridades debatieron sobre los cuellos de botella que frenan el dinamismo del sector y las herramientas necesarias para atraer capital en un mercado global cada vez más exigente.
El debate sobre la exploración minera cobró especial relevancia con la presentación del nuevo Observatorio de Exploraciones. Este organismo surge en un momento clave para analizar la concentración de la propiedad minera y los mecanismos necesarios para liberar terrenos inactivos, permitiendo que nuevos actores refresquen la industria. Más allá del cobre, el foro exploró el potencial de minerales críticos como las tierras raras, subrayando que la diversificación del portafolio geológico es una pieza fundamental para la competitividad del país en las próximas décadas.
Por otro lado, la ejecución de proyectos se posicionó como el gran desafío operativo del siglo. Durante el Seminario de Excelencia, figuras como Kathleen Quirk (Freeport-McMoRan) y Jack Lundin (Lundin Mining) coincidieron en que la complejidad técnica de la minería moderna exige procesos más simples y objetivos alineados desde el primer día. La preocupación central, sin embargo, no estuvo solo en los costos, sino en la “temporalidad”: la lentitud en los plazos de ejecución fue señalada como un factor que compromete tanto la seguridad como la viabilidad financiera de las iniciativas.
El cierre de la jornada dejó una reflexión estratégica sobre la competencia internacional. Expertos de firmas como Worley y Hatch enfatizaron que, en la actualidad, los países no compiten por quién tiene las mejores rocas, sino por quién ofrece mayor estabilidad y credibilidad. Aunque Chile sigue siendo visto como una jurisdicción comprensible y confiable para la inversión, la industria advierte que para mantener ese estatus es imperativo mejorar la capacidad de ejecución y reducir la incertidumbre administrativa.
Así, CESCO Week 2026 arranca enviando un mensaje potente a los mercados: para liderar la transición energética global, la minería regional debe combinar el descubrimiento de nuevos recursos con una gestión eficiente y una visión de largo plazo que garantice que el cobre y los minerales críticos lleguen al mundo de manera responsable y oportuna.



