Con posiciones en Europa y EEUU, Atana apunta a Latinoamérica como un mercado estratégico: la región concentra algunas de las mayores reservas mundiales de minerales críticos y la compañía busca asociarse con inversionistas y operadores locales para transformar la forma en que se descubren y explotan estos recursos.
La empresa estadounidense Atana Elements, de exploración de minerales críticos, anunció el cierre de una ronda semilla de US$ 27,5 millones liderada por Lowercarbon Capital, con la participación de Borusan Ventures, Earthshot Ventures, Overture Ventures, Redwoods Climate Capital, Sunna Ventures, Verve Ventures, Volta Energy Technologies, WovenEarth, entre otros.
Este capital financiará la adquisición continua de concesiones mineras certificadas y de alta calidad a nivel mundial. El equipo ya ha asegurado licencias y concesiones en Europa sobre recursos estimados en más de 100 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE), y cuenta con múltiples proyectos de exploración en marcha.
Tom Wilson, CEO de Atana Elements, comentó que “Chile ocupa un lugar prioritario en nuestra hoja de ruta. Es un país con una de las mayores reservas de litio del mundo, con instituciones sólidas y una industria minera de clase mundial. Queremos traer nuestras herramientas de IA y geociencia avanzada para acelerar el descubrimiento de recursos en el país, trabajando junto a operadores e inversionistas locales. Latinoamérica, y Chile en particular, representa una oportunidad única para demostrar que la exploración inteligente puede entregar resultados más rápidos y con menor impacto ambiental”.
El equipo fundador de Atana pasó seis años construyendo la mayor cartera mundial de proyectos de fluidos del subsuelo: yacimientos de litio, cobre, uranio, hidrógeno y helio de alta calidad y fácil acceso. Liderado por el CEO y fundador Tom Wilson, el equipo de exploración de Atana impulsó el descubrimiento, la evaluación y la posterior venta de uno de los diez principales proyectos globales de salmuera de litio en 2025, logrando multiplicar casi por cinco la inversión en tres años.
Los sistemas minerales fluidos se están convirtiendo rápidamente en fuentes dominantes de minerales críticos. A medida que la industria mira más allá de los enfoques tradicionales de minería de roca dura, las salmueras del subsuelo, los gases y las técnicas de recuperación in situ prometen una mayor rentabilidad y una menor huella ambiental.
El equipo de Atana aplica décadas de experiencia en sistemas de fluidos adquirida en gigantes de la industria como BP, Hess, Río Tinto y ExxonMobil, junto con herramientas modernas de ciencia de datos geoespaciales, aprendizaje automático e inteligencia artificial. Sus bases de datos geológicas exclusivas y un conjunto de herramientas de exploración desarrolladas a medida permiten a la compañía identificar objetivos y reducir su riesgo geológico en una fracción del tiempo y con costos muy inferiores a los de los operadores tradicionales.
“El mundo necesita minerales críticos con mayor rapidez y en jurisdicciones seguras”, afirmó Tom Wilson. Agregó que “en Atana contamos con un experimentado equipo operativo respaldado por IA/ML de vanguardia y la rigurosidad operativa del sector de petróleo y gas para ofrecer una exploración más rápida e inteligente. Hemos demostrado que los plazos tradicionales de cinco a diez años pueden reducirse a solo 22 meses gracias a nuestras metodologías de descubrimiento exclusivas”.
Atana cuenta con una ventaja estratégica para adquirir proyectos justo cuando emerge un déficit estructural en los mercados de materias primas. Se proyecta que, durante la próxima década, la demanda de litio por sí sola triplicará las reservas conocidas actuales, lo que exigirá una inversión de capital estimada en US $250 mil millones. Esta brecha se agrava debido a las prohibiciones de exportación de algunos países, las interrupciones en la cadena de suministro y el bajo rendimiento de los proyectos tradicionales. Estos factores son los que impulsan las iniciativas de los gobiernos occidentales para garantizar el suministro de minerales críticos, como el Proyecto Vault de Estados Unidos, valorado en US $12 mil millones.



