Con cambios en el esquema de multas y reducción de burocracia, el organismo busca atraer nuevos inversionistas para asegurar el suministro y la descarbonización del sistema nacional.
En un paso estratégico para fortalecer la infraestructura energética de Chile, el Coordinador Eléctrico Nacional ha dado inicio a un ambicioso proceso de licitación de obras de transmisión que contempla una inversión superior a los 500 millones de dólares. Este anuncio no solo destaca por la magnitud de los recursos, que incluyen 19 proyectos clave para regiones como Ñuble y obras estructurales a nivel nacional, sino por un cambio profundo en las bases de licitación diseñado para atraer a más competidores y acelerar la ejecución de los proyectos.
La iniciativa surge como respuesta a la necesidad de dotar al Sistema Eléctrico Nacional de una red más ágil y robusta. Según explicó Ramón Castañeda, director ejecutivo del organismo, el objetivo central es acompañar el crecimiento de la demanda y facilitar la integración de nuevas fuentes de generación, resguardando la calidad del suministro. Para lograrlo, el Coordinador ha implementado una serie de ajustes técnicos y administrativos que buscan equilibrar el control de riesgos con una mayor flexibilidad para las empresas participantes.
Uno de los cambios más significativos se encuentra en el régimen de garantías financieras. Históricamente, las empresas enfrentaban cobros inmediatos ante cualquier retraso en los hitos intermedios de una obra. El nuevo modelo, en cambio, apuesta por una evaluación final: si el proyecto entra en operación en la fecha acordada, no se aplicarán multas por atrasos parciales. Esta medida reduce la carga financiera de los oferentes y entrega una mayor certeza al momento de calcular los costos de las ofertas, evitando que contingencias operativas menores se conviertan en barreras insalvables.
En la misma línea, el proceso busca desarticular la burocracia que a menudo frena la entrada de nuevos actores. Mediante el uso de informes jurídicos estandarizados y la creación de una nueva “Nómina de Proponentes”, se pretende simplificar la acreditación legal de las firmas y reducir el riesgo de que grandes proyectos queden truncos por aspectos meramente formales. Estas mejoras se complementan con visitas a terreno más flexibles y canales de consulta que garantizan igualdad de condiciones para todos los interesados.
Con este conjunto de reformas, el Coordinador Eléctrico Nacional no solo busca asegurar que las obras se construyan en tiempo y forma, sino también consolidar un mercado de transmisión más competitivo. Al redefinir los límites de responsabilidad y clarificar la asignación de riesgos desde las etapas iniciales, el sistema apuesta por una infraestructura que sea el soporte real de la transición energética del país, permitiendo que la energía fluya con eficiencia desde los centros de generación hasta los hogares y la industria.



