Los ingresos generados por el procesamiento del mineral no han sido suficientes para cubrir los costos operativos, provocando pérdidas en la industria del mineral y amenazando con la necesidad realizar posibles recortes en la producción de las plantas del gigante asiático.
China anunció nuevas normativas para restringir la construcción de fundiciones de cobre dentro de su territorio. Según su plan de desarrollo de la industria del cobre 2025-2027, solo podrán establecerse aquellas empresas que garanticen un suministro suficiente de mineral, ya sea mediante propiedad directa o participación accionaria en minas. Al limitar el acceso a un número reducido de compañías, la medida busca frenar la proliferación de nuevas organizaciones dedicadas a la actividad.
La medida responde a que, actualmente, existe una intensa competencia internacional dentro de la industria del cobre, debido al aumento en los costos de exploración, la reducción en la calidad del mineral y las constantes interrupciones en la producción de diversas minas a nivel mundial.
De este modo, los ingresos generados por el procesamiento del mineral no han sido suficientes para cubrir los costos operativos, provocando pérdidas en la industria del mineral y amenazando con la necesidad realizar posibles recortes en la producción de las plantas chinas.
Suministro de cobre en China
Según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), aproximadamente, el 85% del concentrado utilizado en las plantas chinas es importado.
En 2023, China produjo 12 millones de toneladas de cobre refinado, mientras que su producción minera fue de sólo 1,7 millones de toneladas. Y las reservas totales de cobre del gigante asiático se estimaban en 41 millones de toneladas, lo que representa el 4,1% del total mundial.
Nuevo enfoque estratégico
Para reducir su dependencia del suministro externo, el gobierno chino se ha propuesto el objetivo de aumentar la producción de cobre en un 5% a 10% en los próximos tres años.
Como parte de la estrategia, también, está asegurar acuerdos de compra a largo plazo con mineras internacionales, incrementar las importaciones de cobre blister y ánodos, y favorecer la importación de chatarra de cobre como alternativa para el abastecimiento.
El impacto del cambio regulatorio chino será global y los distintos actores del mercado del cobre deberán desarrollar herramientas de resiliencia ante la nueva dinámica de abastecimiento y demanda del metal rojo.



