El efecto Trump en la agenda del cobre está generando revuelo y nerviosismo a los principales representantes de la industria del cobre.
A sólo seis semanas de su llegada a la Casa Blanca, el presidente de EE.UU ha anunciado la aplicación de aranceles del 25% a los envíos de distintos productos provenientes de Canadá y México, y elevó de 10% a 20% las tasas aplicadas a China.
Aunque no se ha concretado una tarifa al metal, la administración Trump ha golpeado a todas las grandes mineras que producen cobre en Chile, en especial a una estadounidense, Freeport McMoran.
Según informó Diario Financiero, durante la apertura de la cumbre PDAC, en la que Chile dio el vamos de la mano de la ministra Aurora Williams y una delegación de los principales gremios de la industria en Chile, el CEO de BHP, Mike Henry indicó que “La semana pasada estuve de nuevo en Washington hablando con legisladores. La urgencia de garantizar la resistencia de la cadena de suministro de minerales críticos y la atención prestada a la reconstrucción de la economía estadounidense son evidentes”.
Asimismo, un alto ejecutivo de la minera angloaustraliana, sostuvo que “seguimos de cerca” lo que pueda salir de la investigación a las importaciones del cobre que realizan los Departamentos de Comercio y Energía, instruida por Trump y que podría derivar en la imposición de aranceles a los principales exportadores del metal.
En todos los grandes players mundiales saben que la administración Trump está preocupada por asegurar la cadena de suministro de minerales críticos -algunos de ellos, como el cobre, esenciales en el sector defensa- lo que incluso puede abrir un espacio para una negociación bilateral entre Chile y Estados Unidos, aseguró una fuente de una minera que produce en nuestro país.
Otra de las voces líderes del mercado, el CEO de la canadiense Teck, Jonathan Price, dijo que la minera podría “vender en otro lugar” para hacer frente a los aranceles impuestos por la administración Trump, dijo el CEO en la conferencia de la industria PDAC.
Un ejecutivo de la minera Lundin, también canadiense, precisó que por ahora “no es mucho lo que se puede hacer”. Sin embargo, detalló que “la mayoría de nuestras exportaciones van a Asia y otras a Europa, así que es poca interacción con Estados Unidos”, ya que “nada va a Estados Unidos directamente de parte nuestra, puede ser que a través de brokers” se realicen ventas a ese mercado. Lundin, añadió, exporta a Japón, China, Corea y España, “aunque eso no significa que no tengamos impactos, pero pueden ser indirectos. En un mundo tan conectado, todo te impacta”, explicó.



