La iniciativa tiene como objetivo aumentar la sostenibilidad de las operaciones de la minera y contempla una inversión total cercana a los US$2.000 millones.
En el marco de su nueva estrategia para optimizar el uso del agua y reducir el impacto territorial, Antofagasta Minerals registró un avance del 19% en el Proyecto de Adaptación Operacional (PAO) de minera Los Pelambres, iniciado en octubre de 2024. A la fecha, el plan ha generado una inyección de US$31 millones a la economía de la región de Coquimbo.
La iniciativa, aprobada por unanimidad en octubre de 2023 por la Comisión de Evaluación Ambiental de Coquimbo, contempla una inversión total cercana a los US$2.000 millones y, hasta el momento, ha generado 3.655 puestos de trabajo, de los cuales 1.660 son residentes de la región, superando el compromiso inicial de alcanzar un 30% de contratación local.
Hacia una minería sostenible
El PAO forma parte de la estrategia Los Pelambres Futuro, orientada a sostener la continuidad operacional de la minera en el largo plazo mediante una mayor eficiencia hídrica y menor impacto territorial.
“Esta iniciativa es la segunda etapa de nuestra visión de largo plazo, denominada Los Pelambres Futuro, mediante la cual gracias al aprendizaje que hemos adquirido a lo largo de nuestros 25 años de operación, buscamos proyectarnos en el tiempo de la mano del cuidado de los recursos naturales y del desarrollo de las comunidades”, señaló Alejandro Vásquez, vicepresidente de Operaciones y gerente general de minera Los Pelambres.
Infraestructura estratégica
Una de las principales obras del programa consiste en duplicar la capacidad de la planta desalinizadora de Los Vilos a 800 litros por segundo, cuya ampliación comenzó en enero de 2025.
De esta manera, el PAO permitirá que más del 90% del agua utilizada por minera Los Pelambres provenga de fuentes no continentales, es decir, agua de mar o recirculada dentro de sus procesos industriales.
En paralelo, se iniciaron los trabajos del nuevo concentraducto, con un trazado alejado de zonas urbanas para minimizar el impacto en comunidades y facilitar su mantenimiento, junto con la instalación de una línea eléctrica que garantizará el soporte energético del sistema.
Asimismo, se han desplegado operaciones habilitantes que incluyen movimientos de tierra, construcción de patios de acopio e instalaciones de faena, mayoritariamente a cargo de empresas locales, contribuyendo al crecimiento de los distintos actores que hacen posible el desarrollo de la industria minera en la región.



