Además, el organismo proyecta que la demanda hídrica de la industria crecerá a un ritmo superior al de la producción de metal rojo para 2029, debido al mayor procesamiento de minerales sulfurados mediante flotación y a la caída en las leyes del mineral.
Un nuevo informe de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) proyecta un cambio estructural en la matriz hídrica de la minería nacional: para el año 2034, el uso de agua de mar aumentará más de 145% y alcanzará dos tercios del total consumido en la industria, debido a la creciente escasez hídrica y la necesidad de mantener la producción pese a la baja ley del mineral.
El estudio, presentado por la entidad el miércoles pasado junto a la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (Acades), confirma que la minería chilena transita hacia una dependencia cada vez mayor del Océano Pacífico. En 2023, el 36% del recurso hídrico de la minería ya provenía del mar; este porcentaje llegará a 47% en 2025 y alcanzará un 66% en 2034, impulsado principalmente por la construcción de nuevas plantas desaladoras y sistemas de impulsión.
Claudia Rodríguez, vicepresidenta ejecutiva de Cochilco, explicó que este viraje responde a múltiples factores. “El fenómeno se explica por la necesidad de procesar mayores volúmenes de mineral para contrarrestar la disminución de las leyes de cobre”, indicó.
Desacoplamiento entre consumo y producción
El informe revela también un punto de inflexión clave a partir de 2029, cuando el aumento del consumo de agua supere proporcionalmente el crecimiento de la producción de cobre fino. Cochilco prevé que la demanda total de agua para 2034 será de 22,1 metros cúbicos por segundo (m³/s), lo que implica un alza de 17,6% respecto de 2023, mientras la producción estimada se mantendrá en torno a los 5,6 millones de toneladas anuales.
Este desacoplamiento se debe principalmente al mayor procesamiento de minerales sulfurados mediante flotación, un método intensivo en uso de agua, y a las menores leyes del mineral, lo que obliga a tratar más toneladas de roca por unidad de metal extraído.
Desafíos y costos de la desalación
El cambio de fuente hídrica no está exento de desafíos. Rodríguez advirtió que “los altos requerimientos energéticos para desalar y la impulsión desde la costa, sumados a la construcción de infraestructura, son barreras relevantes” para muchas faenas. A esto se agregan aspectos técnicos relacionados con la calidad del agua y su compatibilidad con los procesos mineros.
En términos económicos, el informe de Cochilco detalla que el costo unitario promedio de proyectos que contemplan desalación e impulsión de agua de mar es de 4,45 USD/m³, mientras que aquellos con solo impulsión bordean los 1,87 USD/m³. En cuanto a los costos energéticos representan más del 36,9% del costo unitario total de estos sistemas, y en el caso específico de la impulsión, esta participación supera el 48%.
El documento precisa que “por cada dólar que aumenta el costo de la electricidad, el precio del agua desalada podría incrementarse en aproximadamente 1,4%, y en el caso del agua de mar impulsada, el alza podría ser de hasta 0,8% en relación al precio de la electricidad”.
Proyectos regionales y proyección de plantas
Actualmente, regiones como Antofagasta concentran el mayor consumo hídrico del sector, con más de 10 m³/s, abastecidos en su mayoría por agua de mar. Otras regiones como O’Higgins, Atacama, Tarapacá y Coquimbo muestran un uso de agua de mar menor al 40%, pero Cochilco anticipa un cambio radical: para 2034, en la región Metropolitana el 100% del agua minera será marina, mientras en Coquimbo llegará al 90% y en Antofagasta al 74%, gracias a por lo menos 14 nuevas plantas desaladoras que entrarán en operación entre 2024 y 2026.
Ante este escenario, la minería chilena está llamada a compatibilizar competitividad, seguridad hídrica y sostenibilidad, sustentándose en la innovación, la eficiencia energética y una planificación integral que garantice la continuidad de sus operaciones y contribuya al desarrollo sustentable del país.
Para revisar más detalles sobre el estudio Proyección de Demanda de Agua en la Minería del Cobre Periodo 2024-2034, ver documento completo AQUÍ.



