Ampliación de áreas de búsqueda, nuevas alternativas de exploración y minimización de costos entre los principales beneficios de la aplicación de nuevas tecnologías.
La inteligencia artificial (IA) ya se está posicionando como una herramienta de gran utilidad en el mundo minero al permitir identificar más objetivos de búsqueda mediante el análisis de datos geológicos disponibles a un costo menor a comparación de los métodos tradicionales. Así lo explicó Mauro Castillo, geólogo e investigador de la Universidad de Concepción, en el contexto de una nueva edición de Latin Rocks 2026.
Según el especialista, más que reducir directamente los errores de perforación, esta tecnología permite ampliar el área de búsqueda y generar nuevas alternativas para orientar la exploración.
“La ventaja es que es muy económica comparada con otros métodos tradicionales, como puede ser geoquímica o incluso perforar”, señaló el geólogo, quien explicó que, en su investigación, utilizaron bases de datos regionales sin necesidad de realizar campañas en terreno.
Por otra parte, Castillo planteó la importancia de avanzar hacia estrategias de exploración más integrales, que consideren tanto los procesos de la corteza superior como los de la corteza inferior, superando los enfoques centrados principalmente en señales superficiales.
Aunque los costos dependen del tipo de información utilizada y de las características de cada modelo, Castillo sostuvo que la inversión inicial que se le dispone a la IA, a largo plazo, se podría recuperar incluso mucho más del valor inicial.
Asimismo, indicó que la IA también puede aplicarse a la búsqueda de tierras raras, siempre que los modelos incorporen datos y variables pertinentes para identificar este tipo de depósitos.
A nivel internacional, el experto afirma desde su experiencia que esta tecnología se usa a nivel local, más que regional. “En conversaciones con una colega, me explicó que integraban datos de geofísica con geología superficial. Diferente a lo que estamos haciendo nosotros”, puntualizó.



