Cuatro de las empresas que dejaron Acera afirman que se necesita modificar el mecanismo de estabilización de precios a los PMGD y apuntan a que la no materialización de la Ley de Transmisión ha llevado a que se viertan energías limpias.
Tras su salida de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera), las empresas de energía españolas Acciona Energía e Ibereólica, junto con la alemana RWE y la firma de capitales noruegos, japoneses e irlandeses Mainstream Renewable Power, fundaron un nuevo gremio, la Asociación de Generación Renovable (AGR).
“El gremio (Acera) se tornó demasiado diverso, con muchos intereses contrapuestos, que empezaron a entorpecer un poco la velocidad con la cual se querían abordar los problemas de la generación de energías limpias”, explicó como razón para la creación de la nueva asociación Jaime Toledo, quien fue electo como presidente de AGR.
Las cuatro empresas que constituyen AGR representan cerca del 10% de la generación de electricidad del país, indica Toledo. “Conformamos este gremio para darles prioridad a los temas que afectaban a las compañías renovables de gran escala (…). Nosotros creíamos que la visión nuestra no estaba en la discusión pública con la fuerza que nosotros pretendíamos que estuviese”, expresó a El Mercurio.
Producir energía limpia
En relación a los objetivos del nuevo gremio, su presidente indicó que uno de sus principales objetivos “es producir energía limpia que no contamina y que les permita a los chilenos acceder a tarifas bajas de energía. Y el segundo objetivo es luchar contra el cambio climático. Esos dos objetivos solo se cumplen con las renovables, que son más baratas, son locales, no tienes que importarlas y, por sobre todo, es un recurso que no está expuesto a la volatilidad de los problemas geopolíticos de otras partes del mundo”.
Respecto a los desafíos para materializar tarifas más bajas en energía, Toledo señala que el principal desafío es ajustar el marco regulatorio actual. “No puede ser que durante 3.000 horas al año en el mercado spot nos paguen cero, porque la energía no vale cero. Entonces, hay que ajustar este modelo regulatorio, que se definió en el año 1982 y que fue diseñado para un mercado que era hidráulico y térmico, pero no para un mercado con alta penetración de energías renovables no convencionales”.

—¿Cómo ven el problema del vertimiento de energías renovables?
“El año 2024, Chile vertió el equivalente al consumo eléctrico anual de 1.800.000 hogares (…). El tema del vertimiento yo creo que es un tema profundo. (…) El año 2016, cuando participamos de las licitaciones, se publicó una ley que se llamaba de transmisión. Esa ley garantizaba dos cosas: que el sistema de transmisión se iba a desarrollar con holguras y (también) tenía por objeto conformar un mercado eléctrico único”.
Ley de Transmisión incumplida
“Lamentablemente, y por distintas razones, no se ha cumplido la Ley de Transmisión. El sistema de transmisión con holguras no se ha conformado. Pero nosotros cuando hicimos las ofertas de suministro a los clientes regulados, lo hicimos con la ley recién publicada. Nosotros no teníamos cómo pensar que esa ley no se iba a cumplir. Porque si pensamos eso, tendríamos que haber pensado qué otras leyes no iba a cumplir el Estado de Chile. Entonces, nosotros confiamos en Chile y en la seriedad de Chile de que esa ley se iba a cumplir. Hicimos las inversiones e invertimos más de 5.000 millones de euros entre todos los renovables, para abastecer estos contratos regulados y después, cuando empezamos los suministros a partir del año 2020 en adelante, nos empezamos a encontrar que faltaba transmisión. Eso empezó a generar que, como no podíamos integrar esa cantidad de energía a la red, empezamos a recortar esa energía, que en el fondo es verterla o botarla”.
— ¿Por qué no se ha cumplido con esa Ley de Transmisión?
“Es bien complejo hacer líneas largas en Chile. Primero por la conformación del país. Segundo, por la estructura sobre la cual tenemos que gestionar los permisos. También existe un problema que es que las horas de transmisión terminan siendo pagadas de alguna u otra forma por la demanda. Entonces si tú haces mucha transmisión, también empiezas a subir las cuentas de la luz. Pero al mismo tiempo puedes permitir que entren más renovables y eso baja la cuenta. Entonces eso generaba que el regulador, que tiene que definir cuántas líneas nuevas se van poniendo en la red, al mismo tiempo también esté mirando que no suba mucho la cuenta (…). Falta más convicción ahí respecto de que si yo tengo más carreteras para transmitir energía, va a llegar más energía limpia y, por lo tanto, van a bajar los precios”.



