Si la autorización del SAMR se retrasa o fracasa, el proyecto podría dilatarse por un tiempo prolongado, atrasando en cinco años el desarrollo del mineral en Chile.
China está próxima a autorizar la alianza entre Codelco y SQM para explotar el salar de Atacama hasta 2060, pero impondría condiciones orientadas a garantizar un suministro de litio estable y competitivo a largo plazo, según indicaron a DF fuentes conocedoras del proceso. La aprobación del regulador chino de libre competencia, la State Administration for Market Regulation (SAMR), se espera para inicios del tercer trimestre de 2025.
En Chile, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) ya había dado su visto bueno, pero con requisitos enfocados principalmente en el gobierno corporativo de la nueva sociedad. Las condiciones del regulador chino, en cambio, responden a intereses estratégicos de largo plazo en torno al acceso a este recurso crítico.
Alta dependencia y bajos costos
Si bien China es el tercer mayor productor mundial de litio, su extracción es más costosa que la chilena, según el U.S. Department of the Interior y el U.S. Geological Survey. El salar de Atacama -donde operan SQM y Albemarle- presenta uno de los menores costos globales: expertos sitúan la tonelada de carbonato de litio equivalente en menos de US$4.000.
Cabe precisar que el diferencial es significativo en un mercado que ha enfrentado una caída de 66% en los precios entre 2022 y 2024, lo que ha forzado el cierre de múltiples centros productivos en el país asiático.
Con proyecciones al alza en el precio del litio –Cochilco estima un promedio de US$10.059 este año en el norte de Asia y una recuperación hasta los US$15.000 en 2027-, las autoridades chinas buscan blindar el abastecimiento para su industria de baterías y vehículos eléctricos.
Además del precio, se suma la cantidad de mineral requerido. En 2024, Asia absorbió el 93% de las ventas de litio de SQM y, de ese total, más del 70% tuvo como destino China, de acuerdo con fuentes de la estatal.
Presión de Tianqi y gestiones paralelas
Uno de los factores que mantiene en vilo la aprobación es el lobby desplegado por Tianqi, inversionista minoritario de SQM, que ha cuestionado el acuerdo y exige que sea sometido a votación en una junta de accionistas, motivo por el cual presentó acciones judiciales.
En Codelco y SQM reconocen que la empresa china ha desplegado una intensa gestión de influencia ante reguladores de su país, y han buscado contrarrestarla fortaleciendo sus vínculos con firmas locales. Entre esas alianzas destacan los acercamientos a grandes consumidores como BYD y CATL, y el acuerdo de colaboración tecnológica con Huawei.
Consecuencias estratégicas y tensiones bilaterales
Un expresidente ejecutivo de Codelco, señaló que si la aprobación del SAMR se retrasa o fracasa, “estamos atrasando el desarrollo del litio en cinco años en Chile”, con nefastas consecuencias geopolíticas.
Por su parte, el exembajador chileno en Beijing, Luis Schmidt, explicó que la evaluación del acuerdo también está influida por el estado actual de las relaciones bilaterales. A su juicio, este vínculo “no pasa por su mejor momento”.
Entre los episodios recientes que han tensado la relación, Schmidt enumera el incendio en el proyecto Rucalhue -controlado por China International Water & Electric Corp, la paralización del observatorio Cerro Ventarrones por presión de Estados Unidos, y los desistimientos de Tsingshan y BYD para instalar plantas en Chile. A ello se suma la propuesta de realizar un screening de inversiones extranjeras.
En este escenario, la aprobación del acuerdo entre Codelco y SQM en China, podría tener implicancias relevantes no solo para el desarrollo del litio en Chile, sino también para la dinámica futura de su relación con el principal socio comercial del país, en un contexto marcado por ajustes regulatorios y crecientes tensiones globales.



