Gremios de la estatal calificaron de “oportunista” la idea de sumar capitales privados planteada por Arturo Squella. El Ejecutivo respaldó a los trabajadores y descartó cualquier cambio en el régimen de propiedad de la cuprífera.
A raíz de la controversia generada por los desafíos productivos y el nivel de endeudamiento que enfrenta la principal minera estatal del país, las cúpulas sindicales de la Corporación Nacional del Cobre (Codelco) y el Gobierno salieron al paso de los planteamientos de la oposición, descartando de manera categórica cualquier opción de abrir la propiedad de la empresa pública a capitales privados. A través de declaraciones institucionales emitidas tras la propuesta del presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, las organizaciones gremiales y el Ejecutivo sostuvieron que los problemas estructurales de la firma deben resolverse mediante el fortalecimiento de su gestión y un aumento en su capacidad de inversión, asegurando que el control fiscal de la corporación resulta un activo estratégico indispensable para el desarrollo económico y tecnológico de Chile.
La Federación de Trabajadores del Cobre (FTC) calificó la idea de privatizar total o parcialmente la compañía como “oportunista y destemplada”, advirtiendo que una empresa de esta magnitud no puede utilizarse como instrumento de la coyuntura política. Si bien el gremio reconoció que Codelco atraviesa un periodo complejo en términos financieros y operativos, atribuyó esta situación al envejecimiento natural de los yacimientos, la caída en las leyes del mineral y, fundamentalmente, a una histórica falta de capitalización por parte del Estado. Desde la FTC recordaron que, durante la última década, la cuprífera ha aportado un promedio anual de US$1.898 millones al Fisco, debiendo recurrir a endeudamiento para financiar sus proyectos estructurales debido a que sus utilidades son retiradas casi en su totalidad para el gasto público.
En esa misma línea, la Federación de Supervisores del Cobre (FESUC) manifestó su total rechazo a cualquier fórmula que implique ceder el control de la firma o de sus futuros proyectos. Para la FESUC, el debate se centra en el rol clave que jugará el mineral en la transición energética, la electromovilidad y la inteligencia artificial. La organización enfatizó que la respuesta frente a las bajas de producción debe ser la modernización de la administración, la aceleración de iniciativas de inversión y el manejo responsable de la deuda, subrayando que el patrimonio de la corporación pertenece a la totalidad de la ciudadanía.
La postura de los trabajadores encontró respaldo inmediato en el Gobierno. El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, descartó de forma tajante modificar el régimen de propiedad de Codelco, precisando que la única evaluación en curso corresponde a la eventual enajenación de activos prescindibles en filiales secundarias, sin comprometer el capital de la corporación principal.
La propuesta del Partido Republicano se inserta en una discusión donde los defensores de la apertura a privados argumentan potenciales mejoras en eficiencia e inyección de recursos frescos. No obstante, analistas del sector han coincidido con la visión sindical al señalar que la empresa dista de encontrarse en quiebra y que una eventual privatización privaría al Estado chileno de percibir de manera directa los excedentes generados durante los ciclos de precios altos del metal, mermando los ingresos fiscales a largo plazo.



