La decisión de Pekín impacta directamente las cadenas de suministro de defensa y tecnología estadounidenses, profundizando las tensiones en la guerra comercial con Washington.
China anunció restricciones a la exportación de tierras raras medias y pesadas hacia EE.UU., un golpe directo contra su capacidad industrial y militar, según expertos. Esta medida se enmarca dentro de la creciente escalada comercial entre ambas potencias y resalta la dependencia de Washington respecto al suministro externo de estos minerales críticos, cuyo principal proveedor global es el gigante asiático.
Las nuevas limitaciones aplicadas a los envíos dirigidos a EE.UU. abarcan materiales como samario, gadolinio, terbio, disprosio, lutecio, escandio e itrio, insumos esenciales para sectores que van desde la fabricación de vehículos eléctricos hasta el desarrollo de armas hipersónicas, cazas furtivos y satélites.
“Este es un ataque de precisión de China contra las cadenas de suministro del Pentágono que habilitan nuestras armas y sistemas de defensa más poderosos”, afirmó a Mining Weekly Mark Smith, CEO de NioCorp Developments, empresa con proyectos estratégicos en Nebraska.
Para Smith, lo ocurrido no es un evento menor: “Cada avión de combate retrasado, cada contrato de misiles interrumpido, cada carga útil satelital suspendida se convierte en una onda expansiva en la postura estratégica de Estados Unidos”.
China, que controla más del 80% del procesamiento global de tierras raras, ya había insinuado en la prensa estatal que podría utilizar estos recursos como instrumento de represalia. “Aconsejaría a Estados Unidos que no subestime la capacidad de China para tomar contramedidas”, señaló People’s Daily, periódico oficial del Partido Comunista chino, según consigna Mining Weekly.
China: proveedor global de tierras raras
Con cerca del 40% de la producción mundial de tierras raras, China lidera el mercado bajo un modelo de extracción rentable, seguido por EE. UU y Birmania.
Clara Inés Pardo, economista, académica y analista, dijo a Bloomberg que “si China impone restricciones a las tierras raras, afectaría directamente a la economía estadounidense, a la seguridad nacional y podría poner en riesgo los intereses políticos de Trump, afectando competitividad, crecimiento e innovación”.
En la misma línea, Smith afirmó que “esto podría marcar el inicio de una verdadera guerra fría librada no con tanques, sino con licencias de exportación y embargos”, enfatizando que la medida de Pekín es un “terremoto geopolítico en cámara lenta”.
Potencial de Latinoamérica
Andrés Rodríguez, profesor de Geociencias de la Universidad de Los Andes en Bogotá, explicó al mismo medio que en el contexto actual EE.UU. buscaría asegurar sobre todo el abastecimiento de neodimio, disprosio, samario, praseodimio e itrio, empleados en “la fabricación de superimanes y compuestos electrónicos utilizados en los sistemas de navegación de aviones, drones y misiles”.
El académico cree que la guerra comercial puede impactar fuertemente en el abastecimiento de estos recursos debido a que en Estados Unidos no existe gran parte de ellos y, por lo general, provienen de países aliados, a los que la administración del presidente Trump impuso aranceles como Canadá, Sudáfrica y Australia.
Desde el punto de vista geológico, algunos países claves para la consecución de estos minerales en América Latina son Brasil, Chile, México, Guyana, Venezuela, Argentina y potencialmente Colombia, dadas sus condiciones para encontrar dichos recursos.
Sin embargo, para que la región se convierta en un jugador más relevante en materia de tierras raras, Rodríguez sostuvo que Latinoamérica requiere superar barreras logísticas y tecnológicas.
Para revisar más detalles sobre tierras raras y el ingreso de Chile al mercado mundial de estos materiales estratégicos, ver aquí.



